UN PROCESO ARTESANAL Y ÚNICO
 
Desde aquel primer bote de olivas Empeltre, Eduardo Peris continuó ampliando la pequeña empresa. Siguiendo su instinto, probó con diversos métodos de conservación que no ofrecían un resultado a la altura de sus expectativas, y que finalmente le llevaron a crear uno propio sin necesidad de recurrir a agentes químicos, obteniendo así el resultado que él quería:artesanal y de altísima calidad.